Redacción/ Miami.
China es una de las grandes preocupaciones para Estados Unidos. El gigante asiático ha fortalecido, desde hace años, su presencia en los países de todo el mundo para surtirse de riquezas que permitan su enorme desarrollo, caracterizado por una población enorme y un país que necesita más área del planeta de la que posee para conseguir mantener un buen ritmo de crecimiento. África ha sido el continente en el que China ha puesto sus ojos desde que ocurrieron las independencias masivas en la segunda parte del siglo XX.
Esta relación económica se ha convertido en una gran influencia por parte de China en las decisiones de los gobiernos de los países africanos. Por esa causa, Rex Tillerson, secretario de Estado de EEUU, ha recibido la misión de fortalecer las relaciones entre Estados Unidos y los países africanos con los que Washington mantiene una mejor relación. Tillerson viajará a África durante esta semana y mantendrá una gira con paradas en Etiopía, Yibuti, Kenia, Chad y Nigeria y tendrá como objetivo más importante el de revalorizar la importancia de Estados Unidos en este continente.
El gobierno estadounidense ha tratado de transmitir a los gobiernos africanos que naciones como China están obteniendo mucho beneficio sin dar nada a cambio: «estamos viendo cómo otros países, países que no ayudan, están expropiando muchos recursos» del continente”, explicó un alto funcionario de Exteriores en una llamada reciente con periodistas. «Muchos países en el sur de África y en partes del este y el oeste están teniendo entre el 50 por ciento y el 200 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB). Y el 80 por ciento son probablemente préstamos chinos».










