Redacción/ Miami.
Un nuevo enemigo en la relación comercial amenaza la tranquilidad de Estados Unidos. Y este enemigo es muy poderoso y enorme. China amenaza también a Estados Unidos si Trump mantiene su idea de elevar los aranceles del acero y el aluminio, dos materiales que deja mucha riqueza a China, uno de los grandes productores de todo el mundo.
Sin embargo, China ha asegurado que “no quiere una guerra comercial” pero que será sólido si finalmente Estados Unidos decide seguir con este tipo de política y acaba afectando a empresas del gigante asiático. “Si Estados Unidos toma medidas que perjudiquen los intereses chinos, China no se quedará de brazos cruzados y tomará las medidas necesarias”, ha explicado el portavoz de la Asamblea Popular Nacional, Zhang Yesui. Pero no ha sido el único representante chino en lanzar una crítica a la política económica del país norteamericano. El sábado, el ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, criticó también las nuevas tarifas de la administración estadounidense. “La medida estadounidense de imponer sanciones a las exportaciones razonables de acero y aluminio de otros países carece de fundamento”, subrayó.
Zhan Yesui ha reiterado la necesidad de una saludable cooperación entre ambos países para mejorar la economía de China y de Estados Unidos. “Es importante que ambas partes perciban las intenciones estratégicas recíprocas de forma correcta y con mente abierta”, incidió Zhang. Sin embargo, Zhang también avisó de que este tipo de medidas pueden acabar afectando a la relación entre ambos países. “Las políticas basadas en juicios o presunciones equivocadas dañarán las relaciones y traerán consecuencias que ninguna parte querría ver”, explicó Zhang.










