Redacción/ Miami.
Parece que el conflicto entre Estados Unidos, al son de las palabras de Trump, y la Unión Europea continúa tras la subida del arancel al aluminio y el acero extranjero por parte del gobierno estadounidense. Europa respondió rápidamente que esa decisión podría tener respuestas por parte del mercado europeo. Trump, como contrapartida, ha respondido amenazando que EEUU podría gravar la importación de vehículos europeos.
“Si la UE quiere aumentar aún más sus aranceles y barreras sobre las empresas estadounidenses, simplemente aplicaremos un impuesto sobre sus coches que llegan libremente a EE UU. Hacen imposible que nuestros coches (y otros productos) se puedan vender allí. ¡Gran desequilibrio comercial!”, escribió en su cuenta personal de Twitter, lugar en el que suele verter sus reflexiones habitualmente. Añadió otro pensamiento que se conecta con su espíritu proteccionista que marca la gestión de su gobierno: “EE UU tiene un déficit comercial anual de 800.000 millones de dólares por nuestros estúpidos acuerdos y políticas. Nuestros trabajos y riqueza están siendo entregados a países que se han aprovechado de nosotros durante años. Se ríen de lo tontos que nuestros líderes han sido. ¡Nunca más!”.
El propio Trump insinuó la pasada semana que una guerra comercial entre Europa y Estados Unidos podría tener beneficios a las empresas estadounidenses, por lo que se refirió a una verdadera guerra económica. No es el único caso de lucha comercial que mantiene Trump tras los problemas existentes y las reticencias por parte de Estados Unidos a firmar de nuevo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con México y Canadá.










