Redacción/ Miami.
El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, acordó pagar 25 millones de dólares a un grupo de estudiantes de su ya inexistente Universidad Trump, para cerrar dos demandas colectivas en California y una en Nueva York.
De acuerdo con Eric Schneiderman, fiscal general de Nueva York, más de 6.000 estudiantes de la fracasada universidad se beneficiarán de la indemnización.
Los estudiantes detrás de la demanda afirmaron haber sido víctimas de publicidad engañosa por la que pagaron hasta 35,000 dólares. La universidad les habría prometido, entre otras cosas, que serían formados por especialistas escogidos directamente por el magnate.
En el pasado, Trump había asegurado que no llegaría a un acuerdo y que lograría demostrar su inocencia en un juicio. Además había criticado reiteradamente al juez encargado de la demanda colectiva, Gonzalo Curiel, quien es nacido en Indiana de padres mexicanos inmigrantes, diciendo que no podía ser imparcial porque el magnate había prometido a sus seguidores construir un muro en la frontera con México para controlar la inmigración ilegal.
El presidente electo creó la Trump University en 2005, pero no fue sino hasta 2010, cuando el Departamento de Educación de Nueva York ordenó que se le cambiara el nombre, pues la institución no estaba acreditada ni sus maestros certificados, lo que constituía una violación a las leyes en el estado. Trump y su equipo rebautizaron el centro de estudios como el Trump Entrepreneur Iniciative, que finalmente dejó de operar en 2011.










