Redacción/ Miami.
Volkswagen anunció el viernes la eliminación de 30.000 puestos de trabajo en todo el mundo hasta 2020, de los que 23.000 serán en Alemania y los otros 7.000 en Argentina y Brasil, como parte de un plan para regresar a la rentabilidad. «La marca Volkswagen no gana suficiente dinero», ha señalado su jefe, Herbert Diess, en una conferencia de prensa en la sede de la empresa en Wolfsburgo, y añadió que el objetivo es reducir US$3.900 millones anuales en gastos hasta 2020.
El plan ha sido pactado con los sindicatos, que han logrado preservar la plantilla de la empresa. Los recortes se harán a través de amortizaciones de puestos de trabajo, jubilaciones anticipadas y reducción del trabajo temporal.
El grupo se vio afectado hace poco más de un año por el llamado «dieselgate», el escándalo de los motores trucados estalló en septiembre de 2015, cuando VW fue acusado de haber utilizado en unos 11 millones de sus vehículos diésel un dispositivo manipulado para presentarlos como menos contaminantes durante los controles.
Las reparaciones derivadas del escándalo y las posibles sanciones ha sido cifradas en unos 19.300 millones de dólares. Volkswagen acordó desembolsar 17.500 millones para resolver las cuestiones pendientes con los modelos de dos cilindros, pero quedan pendientes otros modelos.










