Redacción/ Miami.
La economía de Estados Unidos logró impulsarse en un 3% durante el tercer trimestre del año, lo que significa un buen resultado para el presidente Donald Trump, que tiene como meta de su gobierno un crecimiento acelerado en la economía del país.
También es un buen aliciente para los republicanos que están detrás de una revisión en el código tributario.
La furia del destructor huracán Harvey no pudo frenar la economía del país, predicciones de expertos sobre una posible desaceleración no acertaron y la verdad es el buen momento de la economía del país.
Factores que demuestran la entrañable relación entre Trump y la economía del país, son el competitivo mercado laboral y los continuos récords en Wall Street, donde el índice S&P ha logrado subir un histórico 15% durante el año. De no ser así la economía se encontraría totalmente desestabilizada, según expertos.
Por otro lado los demócratas aseguran que el crecimiento en la economía no es por mérito de Trump, sino por sus políticas de ser condescendiente con las regulaciones corporativas del país, lo que ha llevado a un mayor gasto corporativo, significando que fueron las empresas las verdaderas causantes de la subida en la economía al gastar más dinero en equipos e implementos y al expandir sus inventarios.










