Redacción/ Miami.
Se consumó el choque de trenes. El Parlamento de Cataluña proclamó en el día de ayer la República de Cataluña, como culminación de su desafío secesionista. Automáticamente, el Gobierno de España, presidido por Mariano Rajoy cesó al presidente catalán de sus funciones, Carles Puigdemont y a todo el Gobierno de Cataluña. Además, el jefe del ejecutivo español convocó elecciones en Cataluña para el próximo 21 de diciembre.
La decisión de Rajoy se produce bajo el amparo del artículo 155 de la Constitución Española, redactado para aquellos casos en los que se produzca una rebelión institucional dentro del marco jurídico español. La proclamación de la independencia catalana ha provocado que, por primera vez en la historia de la democracia española, se haya echado mano de este artículo. El artículo permite al Gobierno español cesar todo el gobierno catalán y ejecutar las acciones que eran responsabilidad del mismo. Aunque todavía no se sabe bien cómo será la fórmula efectiva de este traspaso de poderes, Rajoy ya ha convocado elecciones para el 21 de diciembre con el objetivo de “retomar la legalidad a Cataluña”.
En estos momentos, el futuro es muy confuso. Incluso el inmediato. Durante este fin de semana se esperan varios movimientos en las calles de las ciudades más importantes de Cataluña, algunas de las cuales han retirado la bandera española de sus edificios públicos.










