Redacción/ Miami.
Se acumulan las malas noticias para Uber. La compañía estadounidense ha sufrido un descenso en su imagen global a lo largo de los últimos años a causa de diferentes casos que han afectado la reputación de la firma. Primero fueron los casos de abusos sexuales que se produjeron en diversos centros de Uber, incluso en sus oficinas centrales en los que varias trabajadoras denunciaron un trato machista por parte de sus superiores. Ahora, el escándalo llega por el lado del dinero: Uber ocultó un robo a 57 millones de cuentas durante un año.
Para tapar esa situación, Uber gastó 100.000 dólares con el fin de borrar información de los perfiles que fueron expuestos. Sin embargo, la información ha sido conocida finalmente. Uber, que es la startup más valiosa del mundo, con un valor estimado de 50.000 millones de dólares, ha acabado reconociendo que hace un año sufrió un ataque informático que acabó afectando a más de 57 millones de cuentas, divididos entre siete millones de conductores y 50 millones de usuarios. Un número muy alto pero que todavía es peor cuando se sabe que Uber ocultó el escándalo. Joe Sullivan, era el máximo responsable de seguridad de Uber y ha acabado despedido por este escándalo. El directivo, al parecer, tuvo el error y mantuvo oculto el robo, por lo que ha sido despedido.
Uber ha cambiado enormemente desde que su directiva cambiara de manos en los últimos meses. Bajo el nuevo liderazgo de Dara Khosrowshahi como consejero delegado, la empresa ha optado ahora por reconocer el error y asegura que nadie ha hecho uso de esos datos. “Esto no tendría que haber ocurrido. No hay excusas. Estamos cambiando nuestra forma trabajar”, ha asegurado el directivo, que ha venido con nuevas estrategias para modificar la forma de trabajo de la compañía. “Se tomaron medidas de inmediato y se negó el acceso a los atacantes, también hemos reforzado el sistema”, añadió Khosrowshahi mediante un comunicado hecho público para tratar de paliar el posible descenso en la imagen de la compañía. “No podemos borrar el pasado, pero sí puedo comprometerme a aprender de los errores”, concluyó.










