Redacción/ Miami.
«Los empleados de Wells Fargo abrieron en secreto cuentas no autorizadas para lograr sus objetivos de ventas y recibir bonificaciones», declaró Richard Cordray, director de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB, por sus siglas en inglés) en un comunicado.
Una consultora fue contratada por Wells Fargo y concluyó que los empleados del banco abrieron desde 2011 más de 1,5 millones de cuentas de depósito sin autorización y también presentaron solicitudes de 565.443 tarjetas de crédito sin consentimiento, según la CFPB.
La manera en que funcionaban era que los empleados movían los fondos de las cuentas existentes de los clientes a las cuentas de nueva creación sin su conocimiento o consentimiento, de acuerdo con los reguladores. Según CNNMoney, fueron despedidos 5.300 empleados involucrados en el caso.
Wells Fargo recibirá la multa más alta desde que se fundó la CFPB en 2011. El banco acordó pagar 185 millones de dólares en multas, además de reembolsar 5 millones a los clientes.
Según el diario Los Ángeles Times, 35 millones irán destinados a la Oficina del Controlador de la Moneda, 50 millones serán para las autoridades locales de Los Ángeles y 100 millones corresponderán a la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor, la multa más elevada que ha impuesto hasta ahora esa agencia federal.
“Wells Fargo está comprometido a siempre poner los intereses de nuestros clientes en primer lugar, y lamentamos y asumimos la responsabilidad de cualquier ocasión en la que nuestros clientes hayan recibido un producto que no solicitaron”, dijo el banco en un comunicado.










