Redacción/ Miami.
Si le hubieran preguntado a alguien hace tres o cuatro décadas sobre un posible acuerdo comercial entre la mayoría de los países latinoamericanos, muchas de las respuestas habrían sido afirmativas. El movimiento que se producía en ese momento, institucionalizado con la zona Mercosur, daba pistas sobre un acuerdo comercial entre los países de esta potente zona económica del mundo. Sin embargo, este pacto no ha llegado y América Latina pierde 11.300 millones de dólares al año por no unificar los 33 pactos de libre cambio o trato preferencial separados.
La cifra se desprende de un estudio presentado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y es uno de los más completos realizados en este sentido hasta ahora en toda la zona. El informe pone sobre la mesa que, aunque el 90% del comercio en América Latina y el Caribe ya está libre de aranceles, si se lograran unificar todos los acuerdos se producirían efectos positivos secundarios para la creación de empresas, empleo y riqueza social. La comercialización de bienes intermedios, incorporados a los bienes exportado, alcanzaría el 9%. Esa cifra consolidaría las débiles cadenas regionales de valor existentes hasta la fecha. Por otro lado, las exportaciones de productos terminados se elevarían entre un 1% en el caso de los productos mineros andinos y un 21% si nos fijamos en los productos agrarios procedentes de Centroamérica. Las manufacturas mexicanas también incrementarían su valor en un 8%.
América Latina pervive en la actualidad con la existencia de dos grandes divisiones comerciales y docenas de tratados bilaterales o grupales. La Alianza del Pacífico, con México, Colombia, Perú y Chile junto al pacto de Mercosur en el que está Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay suponen más del 80% del PIB de toda la región.










