Redacción/ Miami.
Argentina sigue acumulando datos muy negativos en cuanto a su economía. La llegada de Mauricio Macri al poder en el año 2015 no ha estabilizado un país que sufre en muchos indicadores de sus finanzas. Uno de los que más ha empeorado en los últimos años es el dato de la inflación. El último dato es demoledor: la inflación de Argentina alcanzó el 47,6%, lo que significa que alcanza su máximo histórico en los últimos 27 años. Esta información es todavía más desesperante si recordamos las declaraciones de Mauricio Macri cuando llegó al poder y aseguró que su máxima lucha iba a ser contra la inflación alta.
El objetivo del gobierno de Macri, según sus propios datos, es que la inflación se instale en el 23% en el año 2019. Es decir, debería reducirse en más de un 50% en los próximos once meses, algo que parece enormemente complicado vistos los datos publicados. Cuando Macri dijo en 2015 que la inflación era la prueba de la nula capacidad de gestión de los gobernantes, seguramente no pensaba que cuatro años después iba a llevar a su país a los peores datos de las últimas tres décadas. Ahora Macri se enfrenta a la historia de su país y, además, se presenta como el país de América Latina, junto a Venezuela, que encara problemas más estructurales y graves en su estructura financiera. Y las elecciones están a la vuelta de la esquina, en octubre del presente año.










