Redacción/ Miami.
China tiene varios objetivos en su futuro económico. Su gran desafío es incrementar su presencia en todas las partes del mundo, afianzar la llegada de empresas chinas a diversos lugares del planeta y, de esa forma lograr combustible para la enorme velocidad de la economía del gigante asiático. El nuevo foco del país asiático es un lugar que tradicionalmente ha sido dominado por Estados Unidos: Centroamérica.
China ha afianzado relaciones con Costa Rica, República Dominicana, Panamá y El Salvador, ante la molestia de EEUU y Taiwán. El valor más importante de esta zona para China es el geopolítico. Aunque hablamos de economías pequeñas, China se posicionaría de esta forma en una zona de enorme dominio para EEUU. De hecho, EEUU mantuvo una reunión El Salvador, Guatemala y Honduras la semana pasada, como lo contamos en esta página, en la que seguramente el interés primordial del gigante estadounidense era intensificar su control sobre las decisiones de estos países en el futuro.
Otro de los actores importantes en este asunto es Taiwán. El país asiático, aliado de EEUU, conforma un territorio importante para la República Popular de China, que la reclama en su política de Una Sola China. Recordemos que la revolución impulsada por Mao Tse Tung hizo que la anterior China tuviera que refugiarse en la isla de Taiwán. Eso hace que algunos países mantengan relaciones con China y otros con Taiwán. Sin embargo, el progreso económico de la República Popular China ha hecho que muchos países, como Costa Rica, República Dominicana, Panamá y El Salvador hayan decidido inclinarse a favor del gigante asiático.










