Redacción/ Miami.
Remington Arms Company, la empresa fabricante de armas más longeva del país se declaró en bancarrota el domingo a altas horas y solicitó la ayuda federal que se brinda a las compañías estadounidenses en estos casos. ¿Recalcará esta noticia y afectará a otras empresas armamentistas del país?
La compañía fundada por Eliphalet Remington en 1816, es una consecuencia de una baja sustancial en sus ventas desde marzo de 2017, y es una noticia que afecta al cerrado sector de los aficionados a las armas del país, quienes cada vez son menos, al estarse despertando una conciencia nacional sobre las laxas políticas de venta de armas en el país, que debe tener una mayor rigidez, para así tratar de evitar que psicópatas en potencia tengan un fácil acceso a éstas y sucedan tragedias como tiroteos en centros educativos.
De esta manera la empresa armamentista estará cobijada bajo el capítulo 11 del código de bancarrota estadounidense, gracias a la cual la empresa podrá reinventarse, y recibirá un aire para poder pagar deudas a sus acreedores, quienes no dan espera.
Durante los últimos 12 meses, la compañía originaria de Ilión, Nueva York, ha sufrido una considerable baja en ventas e ingresos, lo cual ocasionó el difícil momento en la empresa que la llevó a tomar esta decisión. Así lo hizo saber Stephen Jackson, director financiero de Remington Arms Co.
Remington fabrica armas que han sido utilizadas en terribles masacres ocurridas en centros educativos en el país, como su fusil de asalto AR-15, el mismo que utilizó Nikolas Cruz en el reciente tiroteo de Parkland High School en Florida, que cegó la vida de 17 personas.










