Miami, FL, domingo 27 de septiembre de 2026. Mientras durante años el mundo corporativo discutió la posibilidad de reducir la semana laboral a cuatro días, una nueva investigación muestra una realidad muy diferente: para millones de trabajadores estadounidenses, la semana parece estar extendiéndose a seis días.
El 74% de los empleados asegura realizar algún tipo de trabajo durante un domingo típico, según el décimo informe anual State of Hybrid Work 2026 de Owl Labs, realizado entre 2.000 trabajadores de conocimiento a tiempo completo en Estados Unidos.
El porcentaje incluye distintos niveles de actividad: 21% trabaja una jornada completa o casi completa los domingos, 24% dedica varias horas, 11% revisa rápidamente mensajes y 18% asegura hacerlo rara vez. Solo 26% afirma que nunca trabaja ese día.
Los resultados fueron difundidos también por Fast Company, que destacó una marcada diferencia generacional. El 76% de los trabajadores de la Generación Z y el 62% de los millennials dicen trabajar regularmente los domingos, frente al 42% de la Generación X y el 34% de los baby boomers.
LA PARADOJA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Uno de los factores detrás de esta transformación podría ser precisamente la tecnología que prometía ahorrar tiempo.
La inteligencia artificial ya está ampliamente incorporada al trabajo: 82% de los participantes del estudio utiliza o experimenta con IA y el porcentaje alcanza 90% entre la Generación Z.
Pero aparece una paradoja. Aunque 69% considera que la IA lo ha hecho más productivo, 62% afirma que también ha aumentado la cantidad de trabajo que se espera que complete diariamente. Además, 46% reconoce que la IA en ocasiones termina perjudicando su productividad.
Esto no demuestra que la inteligencia artificial sea la causa directa del trabajo dominical, pero sí revela cómo una herramienta diseñada para aumentar la eficiencia puede simultáneamente elevar las expectativas de productividad.
LAS REUNIONES TAMBIÉN CONSUMEN LA SEMANA
Otro problema aparece durante las horas tradicionales de trabajo.
El 38% de los encuestados dice sufrir fatiga por reuniones. Entre las principales causas aparecen reuniones demasiado largas, mencionadas por 45%, demasiadas reuniones en general, con 41%, y encuentros que podrían haber sido simplemente un email, con 39%.
Incluso la tecnología genera pérdidas. Los empleados desperdician un promedio cercano a seis minutos intentando comenzar cada reunión híbrida y 66% asegura perder tiempo debido a dificultades técnicas.
El resultado puede ser que parte del trabajo que no logra completarse entre lunes y viernes termine trasladándose al fin de semana.
Al mismo tiempo, los empleados parecen buscar una nueva manera de organizar sus horarios. El 61% muestra interés en el llamado microshifting: dividir la jornada en bloques más pequeños para acomodar responsabilidades familiares, salud, niveles de energía o momentos de mayor productividad.
El estudio de Owl Labs no necesariamente describe el regreso de la tradicional semana laboral de seis días. Puede estar mostrando algo diferente: la desaparición progresiva de las fronteras entre el tiempo de trabajo y el tiempo personal.
La gran pregunta para las empresas será si la inteligencia artificial y la flexibilidad laboral realmente permitirán trabajar mejor y durante menos tiempo, o si simplemente terminarán convirtiendo una mayor productividad en una expectativa de estar disponible siete días a la semana.
Fuentes: Owl Labs, State of Hybrid Work 2026; Fast Company, septiembre de 2026.








