Redacción/ Miami.
Años después de que Grecia se colocara en el ojo de todos los medios de comunicación del mundo, lo cierto es que el país heleno todavía no ha sido capaz de crear un desarrollo económico que le haga olvidarse de los problemas que existen en los servicios públicos del país. El Fondo Monetario Internacional dará casi 2000 millones de dólares a Grecia para mejorar la situación de la economía del país europeo.
Este préstamo debe ser crucial para que Atenas pueda alcanzar la liquidez necesaria que haga funcionar el país. Además, este gesto coloca presión en la Unión Europea para que contribuya también a aliviar la deuda del país. Debemos recordar que desde el rescate que la Unión Europea realizó al país griego, las decisiones políticas y económicas del país presidido por Alexis Tsipras han estado supeditadas al interés de los acreedores europeos que aportaron el dinero para el rescate. Hablamos de los bancos alemanes, fundamentalmente, que han obligado a Grecia, a través de los representantes políticos, a privatizar varios servicios públicos imprescindibles para el país como la gestión de puertos, aeropuertos o centros sanitarios.
El crédito, en cualquier caso, no se trasladará de forma inmediata al país heleno. Hasta que no culminen las negociaciones entre Atenas y Bruselas, el dinero no se enviará a Grecia. Lo que sí queda clara es la opinión del FMI de ayudar con liquidez a que Grecia arregle sus problemas y no presionarla con más recortes que podrían desesperar a la ciudadanía griega. “Es muy difícil predecir el momento en el que podrá llegarse un acuerdo definitivo”, indicaron los negociadores del FMI, “pero consideramos que se están produciendo progresos en la buena dirección que nos llevan a tomar esta decisión”. El fin de la negociación es conseguir que Grecia pueda acudir al mercado de capitales para buscar financiación.










