
Scott Horwitz, director Senior de Seguros de FICO.
En 2013, el sector de los seguros de Brasil tuvo un crecimiento deslumbrante de 15% hasta el mes de octubre inclusive, revela la Confederación Nacional de Empresas de Seguros.
Y sólo no llegó a los 17% debido a cambios en el sistema de pensiones decretados por el gobierno. Para mantener este ritmo, las aseguradoras están focalizando sus carteras para invertir en un público con menos poder adquisitivo: la nueva clase media que está emergiendo.
El microseguro un seguro con bajas primas y bajos topes
Es en este contexto que el microseguro puede destacarse en los países latinoamericanos. El microseguro se define como un seguro con bajas primas y bajos topes / cobertura, pero también se refiere a la pequeña transacción financiera que genera cada póliza de seguro. Según el estudio “El panorama de los microseguros en América Latina y el Caribe”, publicado a fines de 2011, que abarca 19 países de la región, el mercado potencial es de 400 millones de personas. En la actualidad, solo 45 millones tienen algún tipo de microseguro.
Este sector enfrenta enormes retos: aumentar su participación en el mercado y satisfacer las necesidades diferentes de públicos muy diferentes. El estudio de 2011 indica que, en los seis últimos años, la cobertura de los microseguros se incrementó 125% en 11 países de América Latina. En el otro extremo, donde los ingresos son mucho más altos, se destaca el seguro de hogar, el cual, solamente en Brasil, se elevó 43% en un período de 12 meses. Este potencial es muy promisorio. En estudios realizados por Munich Re (Insurance Market Outlook 2013) se indica que Brasil será uno de los 10 mercados de seguros más grandes del mundo para el año 2020. Actualmente ocupa el 13º lugar.
El escenario es favorable en toda América Latina. Hoy en día, México es “la niña de los ojos” de las aseguradoras multinacionales, pese a la alta concentración que se observa en ese mercado. Las 15 aseguradoras mexicanas más grandes acaparan 80% del mercado y 70% del volumen general de primas. Pero aún así existe margen para crecer, porque en la actualidad el sector de seguros representa poco menos de 2% del PIB —solo 26,5% de los automóviles y 4,5% de los hogares mexicanos están protegidos por un seguro— en comparación con 3,4% y 4% en Brasil y Chile, respectivamente.
En Argentina, los estudios que llevó a cabo la Fundación Mapfre en 2011 revelaron un crecimiento de 22,9% en el mercado de seguros. En ese mismo período, el sector creció 14% en Chile. La contribución de los seguros al PIB es significativamente mayor en Chile que en Argentina —4,1% y 2,6% respectivamente. Siempre en el mismo período, Colombia registró un crecimiento nominal de 14% (10% en términos reales), que representó 2,3% del PIB de ese país. El mercado de seguros peruano también notificó una expansión de 5,1% en términos reales.
Microseguro
En “El panorama de los microseguros en América Latina y el Caribe” también se encontraron 159 tipos de productos de microseguros y se señala que Brasil y México representan más del 55% de la cobertura en la región.
Brasil
En Brasil, el microseguro puede ser el siguiente producto financiero popular que compita por el bolsillo de los consumidores, sobre todo en las clases sociales C, D y E, la llamada nueva clase media. Serán productos de bajo costo, como seguro de vida, de gastos funerarios, y de daños y responsabilidad civil. Ya es un mercado enorme, indica la Confederación Nacional de Empresas de Seguros, y puede alcanzar la cifra de R$ 6.000 millones (US$ 2.610 millones) en los próximos 10 años. Los canales de distribución tienden a diversificarse más, y abarcan expendios de billetes de lotería, tiendas minoristas, supermercados, sucursales bancarias y cajeros automáticos, así como oficinas de correo. Por lo general, los productos incluyen una característica adicional, que es muy apreciada por las familias de bajos ingresos: un premio de lotería periódico en efectivo a los asegurados, que sufragan sus empresas de seguros.
Argentina
Argentina también transita la misma senda hacia el desarrollo de microseguros. Además de que no existen regulaciones específicas, el otro problema importante será crear una nueva cultura de seguros en la población que no tiene tantos recursos. Solo entonces el mercado argentino tendrá confianza para comenzar a comprar los productos.
Bolivia
En Bolivia, el escenario es diferente, porque el microseguro cuenta con un mercado sólido y un historial más largo de crecimiento y aceptación por la población. El producto más tradicional es el seguro de vida, seguido por el de gastos médicos, de accidentes, de robo, de daños a la propiedad, pero también se venden seguros de productos agrícolas. El desafío para Bolivia es desarrollar los canales adecuados de distribución y productos más sofisticados a precios accesibles.
El sector bancario de Chile está claramente maduro. Sin embargo, el mercado de microseguros está limitado por una reglamentación muy restrictiva. Al mismo tiempo, no existen reglas sobre los canales de distribución, que no están muy diversificados y se concentran principalmente en tiendas departamentales y supermercados. El gobierno ha tomado medidas para estimular un mayor desarrollo.
Colombia
Colombia ha tenido productos de microseguro en el mercado desde los años setenta. El mercado colombiano es competitivo, redituable y cuenta con buenos canales de distribución por medio de teléfonos celulares, expendios de billetes de lotería y supermercados. Los colombianos se enfrentan al doble reto de crear productos de mayor valor agregado y reducir los costos de distribución, que actualmente son muy altos. Sus dos canales principales de distribución (bancos y empresas generadoras de gas y electricidad) están operando a plena capacidad. El otro reto para Colombia tiene que ver con el alto nivel de comisiones: entre 30% y 50%, y los corredores añaden otro 10% de margen. Esto no solo afecta los precios de los productos en general, sino que deja a muchos consumidores fuera del acceso a los seguros.
Perú
En Perú, la distribución de productos de microseguros está concentrada en las tiendas minoristas, bancos de desarrollo, e instituciones de ahorro y crédito, de manera que el mercado está limitado a grandes zonas urbanas. No se prestan servicios fuera de los centros urbanos, aunque actualmente se está tratando de cerrar esta brecha utilizando sucursales bancarias, como lo hacen México y Colombia.
El sector de microseguros está bien desarrollado en México y se concentra en su mayor parte en el mercado crediticio. La reglamentación es restrictiva, lo que representa un obstáculo para la diversificación de los productos y el crecimiento del mercado. Gradualmente, los microseguros de vida, de gastos funerarios y de accidentes están adquiriendo más aceptación, y también se observa un crecimiento de los productos de seguros de gastos médicos, de educación y de pensiones privadas.
El microseguro presentará retos a las aseguradoras durante todo su ciclo de vida: desde la mercadotecnia al procesamiento de siniestros, pasando por la suscripción de pólizas y la determinación de los precios. Es posible que para estos tipos de productos no se consigan los datos de los que generalmente se dispone sobre los productos tradicionales, debido a la dificultad de recopilarlos y a la diversificación de sus canales de distribución. FICO ha trabajado con instituciones financieras en contextos similares y ha acumulado conocimientos especializados sobre las maneras de aprovechar con más eficacia datos limitados para su análisis y de utilizar tecnología celular –y otra– para ampliar las series de datos. Las aseguradoras que puedan tomar la iniciativa en este sentido gozarán de ventajas competitivas a medida que crece el mercado.
*Por Scott Horwitz, director Senior de Seguros de FICO










