Redacción/ Miami.
Malas noticias para el motor económico estadounidense que no es otro que la creación de empleo de sus empresas privadas. En septiembre, las compañías privadas generaron 93.000 empleos menos en septiembre que en agosto, lo que supone un grave retroceso en la economía del país, habituada a que crezca a través de la inversión de manos privadas.
En total, el sector privado generó 135.000 nuevos puestos de trabajo, según el informe de la consultora ADP en colaboración con Moody`s. Fueron las pequeñas empresas las que descendieron en su ritmo de creación de puestos de trabajo. En total, en septiembre fueron 7000 los empleos que se desprendieron de las plantillas de las pequeñas empresas. En cambio, las medianas empresas fueron responsables de la creación de 63.000 empleos y las grandes empresas posibilitaron 79.000 empleos más.
Por sectores, el área de servicios fue el que más empleos generó, con 88.000 puestos de trabajo. En el otro lado de la balanza, la información destruyó 11.000 empleos y el transporte 18.000. Para explicar los datos hay que mirar hacia los fenómenos meteorológicos producidos en este complicado mes de septiembre. Según el vicepresidente y codirector del Instituto de Investigación de ADP, Ahu Yildirmaz, el impacto de los huracanes “Irma” y “Harvey” afectaron fundamentalmente a las pequeñas y medianas empresas, que son las entidades que tienen menos herramientas para su reconstrucción. En global, el economista jefe de Moody`s Analytics, Mark Zandi, considera que el mercado de trabajo estadounidense es “robusto y fuerte” a pesar de los malos datos del mes de septiembre, que según sus palabras se deben tan solo a una circunstancia imprevista como es la llegada de dos huracanes en tan corto plazo de tiempo.










