Miami, FL, domingo 16 de agosto de 2026. El fundador de Amazon sostiene desde hace 25 años que buena parte del estrés no proviene del exceso de trabajo, sino de postergar decisiones y problemas sobre los que podemos actuar. Investigaciones sobre estrategias activas de afrontamiento respaldan parte de esa filosofía.
En el mundo empresarial, el estrés suele asociarse con largas jornadas de trabajo, responsabilidades, decisiones financieras y presión por obtener resultados. Sin embargo, Jeff Bezos, fundador de Amazon, planteó hace 25 años una explicación diferente: muchas veces lo que realmente genera estrés no es trabajar demasiado, sino no actuar frente a aquello que sabemos que debemos resolver.
La reflexión proviene de una entrevista realizada a Bezos en 2001. Allí explicó que, cuando detectaba que una determinada situación le estaba causando estrés, lo interpretaba como una señal de advertencia. Generalmente existía algún problema sobre el que tenía cierto grado de control, pero frente al cual todavía no había tomado ninguna medida.
Para Bezos, el primer paso no consiste necesariamente en solucionar completamente el problema. Puede ser mucho más sencillo: realizar una llamada, enviar un correo electrónico, convocar una reunión o comenzar a elaborar un plan.
El simple hecho de empezar a abordar la situación explicaba, podía reducir considerablemente su nivel de estrés incluso cuando el problema todavía estaba lejos de resolverse. Su conclusión era sencilla: “Stress comes from ignoring things you shouldn’t be ignoring.”
Del problema a la acción
La filosofía resulta particularmente aplicable al empresario. Un pago pendiente, una negociación difícil, una caída en las ventas, un proyecto retrasado o una decisión importante pueden ocupar permanentemente la mente de un ejecutivo.
El problema se agrava cuando no existe un plan concreto para enfrentarlo.
En cambio, transformar la preocupación en una serie de acciones modifica la percepción de la situación. Si una empresa necesita aumentar sus ingresos, por ejemplo, pensar constantemente en cuánto dinero falta probablemente aumentará la presión. Establecer una lista de potenciales clientes, realizar llamadas, enviar propuestas y establecer fechas de seguimiento no garantiza el resultado, pero convierte la preocupación en un proceso gestionable.
Y esa diferencia tiene respaldo en investigaciones sobre el manejo del estrés. Estudios han encontrado relaciones entre estrategias de active coping, planificación y la forma en que las personas afrontan situaciones estresantes. Una investigación con project managers, por ejemplo, encontró un uso destacado de estrategias de afrontamiento activo y planificación ante situaciones de estrés.
El estrés no siempre significa trabajar demasiado
Otro aspecto interesante de la filosofía de Bezos es su separación entre trabajo intenso y estrés.
El empresario sostenía que una persona puede trabajar extremadamente duro y disfrutar lo que está haciendo. Al mismo tiempo, alguien puede estar desempleado y experimentar niveles enormes de estrés. La diferencia, según su planteamiento, está en la sensación de estar avanzando y tomando medidas frente a una situación.
Para empresarios y ejecutivos, la enseñanza puede resumirse en una fórmula sencilla:
Identificar el problema → determinar qué podemos controlar → definir la primera acción → ejecutarla.
No todos los problemas empresariales pueden resolverse inmediatamente, y algunos factores simplemente están fuera de nuestro control. Pero la filosofía de Bezos propone concentrar la energía precisamente donde sí existe capacidad de actuar.
Veinticinco años después, aquella reflexión conserva vigencia: frente a la incertidumbre, actuar puede ser más efectivo que preocuparse.








