Miami, FL, jueves 1ro de octubre de 2026. La carrera por construir la infraestructura necesaria para alimentar la inteligencia artificial podría convertirse también en una enorme fuente de empleo en Estados Unidos. Jensen Huang, fundador y CEO de NVIDIA, estima que la expansión de los centros de datos de IA podría generar alrededor de un millón de puestos de trabajo en el país.
Durante un evento celebrado en Washington, Huang explicó que Estados Unidos podría desplegar entre 10 y 20 gigavatios anuales de nueva infraestructura vinculada a la inteligencia artificial. Una expansión de semejante magnitud requeriría no solamente chips y especialistas en tecnología, sino una extensa fuerza laboral para construir y mantener las instalaciones.
“Probablemente alrededor de un millón de empleos”, estimó Huang al referirse al impacto potencial.
La transformación que describe el ejecutivo de NVIDIA va mucho más allá de los ingenieros de software. La construcción de nuevos data centers necesita electricistas, trabajadores de la construcción, técnicos, especialistas en sistemas de refrigeración, plomeros y trabajadores relacionados con infraestructura energética.
El fenómeno ya comienza a reflejarse en el mercado laboral. Un análisis de Indeed Hiring Lab encontró que las ofertas de trabajo relacionadas con centros de datos en Estados Unidos se habían más que duplicado en un período de dos años, incluso mientras el número general de vacantes laborales del país disminuía.
Huang considera que el desarrollo de la inteligencia artificial puede contribuir a una nueva etapa de industrialización estadounidense. Los enormes centros de datos necesarios para entrenar y operar los modelos de IA requieren inversiones multimillonarias en terrenos, electricidad, redes, sistemas de enfriamiento y construcción.
NVIDIA se encuentra en el centro de esta expansión. Sus procesadores gráficos se han convertido en componentes fundamentales de gran parte de la infraestructura utilizada por compañías tecnológicas para desarrollar y ejecutar sistemas de inteligencia artificial.
Sin embargo, la estimación de un millón de empleos debe interpretarse como una proyección de Huang y no como una cifra oficial de puestos ya creados. Además, existe una diferencia importante entre los trabajadores necesarios durante la construcción de un data center y la cantidad de empleados que requiere una instalación una vez que entra en funcionamiento.
Aun así, el crecimiento de estas inversiones muestra cómo el impacto económico de la inteligencia artificial podría extenderse mucho más allá de Silicon Valley.
Si la construcción de infraestructura continúa al ritmo que anticipa Huang, uno de los efectos más importantes del boom de la IA podría producirse precisamente en sectores tradicionales: construcción, electricidad, energía, refrigeración y mantenimiento especializado.
La revolución de la inteligencia artificial, en otras palabras, no solamente necesitará programadores. También necesitará trabajadores capaces de construir físicamente la infraestructura que la hace posible.








