Redacción/ Miami.
No habrá un acelerón final que pudiera ser fatal para el control de la economía estadounidense. El jefe de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha tranquilizado los ánimos y ha anunciado lo que ya todo el mundo preveía: las tasas de interés seguirán creciendo, pero lo harán de forma gradual. En un escenario de la economía en el que la fortaleza es un hecho, las cuestiones comerciales y la lucha entre grandes potencias del mundo a causa de los aranceles impuestos a algunos productos provocan que la FED no se fíe de lo que está ocurriendo alrededor de la economía de Estados Unidos.
«En general, el riesgo de que la economía se debilite de repente está más o menos equilibrado con la posibilidad de que la actividad se acelere rápidamente», afirmó Powell en una comparecencia pública esperada por los dirigentes políticos de la Casa Blanca. También se refirió a la guerra comercial: “Si las discusiones comerciales sin precedentes que se dan actualmente en el mundo resultan en aranceles más bajos para todos, será bueno para la economía», explicó Powell respondiendo a una de las preguntas de los periodistas. “Pero si llevan a aranceles más altos […] durante un período más largo, será malo para nuestra economía y también para los de otros países», alarmó desde su posición conocedora de la economía del país estadounidense.
Se debe recordar que la FED ya aumentó dos veces su tasa básica de interés este año y había dejado caer que podrían producirse otros dos aumentos de aquí a diciembre. Esta tasa se mueve en un espectro que va de 1.75% a 2%.










