Miami, FL jueves 27 de agosto de 2026 (Por Eduardo A. Hapke/Negocios Magazine). – ¿Cómo puede una compañía con una marca reconocida durante generaciones encontrar nuevos clientes sin abandonar aquello que la convirtió en un éxito? LEGO parece haber encontrado una respuesta: no cambiar su producto esencial, sino multiplicar las razones por las cuales diferentes consumidores quieren comprarlo.
La compañía acaba de reportar un extraordinario primer semestre, con un crecimiento de las ventas del 21%, hasta aproximadamente US$6.540 millones, mientras que sus ganancias aumentaron un 32%.
Sin embargo, detrás de los resultados financieros aparece una estrategia que puede servir como referencia para empresarios que administran compañías familiares, marcas tradicionales o negocios que necesitan mantenerse relevantes frente a nuevas generaciones.
Niels Christiansen, CEO de LEGO, explicó que la compañía está identificando constantemente nuevos “passion points” —puntos de pasión o intereses— alrededor de los cuales puede desarrollar productos capaces de atraer a diferentes públicos.
De los niños a los adultos
Durante décadas, LEGO fue asociada principalmente con juguetes para niños. Los bloques continúan siendo esencialmente los mismos, pero la compañía ha ampliado extraordinariamente el universo que construye alrededor de ellos.
Hoy LEGO puede conectarse con un niño a través de personajes y películas, con un aficionado al automovilismo mediante Fórmula 1, con seguidores del fútbol a través de la Copa Mundial o con consumidores atraídos por fenómenos culturales como Pokémon.
La estrategia está permitiendo que la empresa crezca simultáneamente entre niños y consumidores adultos, convirtiendo intereses que aparentemente tienen poco que ver entre sí en nuevas oportunidades comerciales.
La velocidad de innovación también resulta significativa. LEGO presentó más de 330 nuevos sets solamente durante el primer semestre. Entre sus propuestas figura incluso una réplica del trofeo de la Copa Mundial con un precio cercano a los US$200.
Innovar sin destruir una marca
Aquí aparece probablemente la principal enseñanza empresarial del caso LEGO.
Muchas compañías maduras, cuando necesitan crecer, intentan reinventarse completamente. Modifican productos, abandonan segmentos tradicionales o cambian su identidad para intentar conquistar consumidores más jóvenes.
LEGO está siguiendo otro camino.
No abandonó los bloques que construyeron su marca. Amplió las razones por las cuales distintas generaciones quieren seguir comprándolos.
De esta manera, el mismo producto puede convertirse en un juguete infantil, un objeto de colección, una experiencia familiar, una pieza decorativa o una representación de la pasión de un adulto por los automóviles, el deporte o el entretenimiento.
Para una marca con décadas de historia, esta estrategia permite innovar sin perder reconocimiento.
El desafío consiste en entender que modernizar una compañía no necesariamente significa reemplazar aquello que funciona. En ocasiones, la oportunidad está en descubrir nuevos contextos, públicos y experiencias para el mismo producto.
Los resultados de LEGO parecen respaldar esa filosofía. Con ventas creciendo a doble dígito y una expansión que alcanza diferentes generaciones, Christiansen demuestra que una marca madura puede rejuvenecerse sin renunciar a su identidad.
Para los empresarios, la pregunta que deja LEGO es sencilla pero poderosa: ¿qué nuevos “puntos de pasión” podrían conectar el producto que ya venden con clientes que todavía no han conquistado?








