Miami, FL, 1 de octubre de 2025. Octubre en Miami marca el regreso de Miami Fashion Week, un evento del 21 al 26 de octubre reconocido mundialmente y la plataforma más grande para exhibir las primeras colecciones de primavera de diseñadores latinoamericanos y caribeños.
Sin embargo, el evento también puede servir como recordatorio de los impactos ambientales imprevistos de la industria de la moda, especialmente en una ciudad como Miami, que es particularmente vulnerable a los efectos del cambio climático debido al aumento del nivel del mar, la creciente intensidad de la temporada anual de huracanes, y las temperaturas abrasadoras.
La industria de la moda es responsable del 20% del desperdicio total de agua a nivel mundial y produce el 8% de los gases de efecto invernadero, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Afortunadamente, existen maneras clave en que los consumidores pueden actuar:
- Apoya iniciativas locales: Busca organizaciones sin fines de lucro que promueven la conservación. Muchas pequeñas empresas se especializan en la venta de ropa nueva y renovada. Un ejemplo es Onda Verde (theondaverde.org), la iniciativa de la estudiante de Miami Gaby Morales. Repara y revende ropa como nueva con socios como Goodwill del Sur de la Florida. Al mismo tiempo, crea conciencia en escuelas como Gulliver Prep enseñando a los estudiantes sobre el gran impacto que pequeñas decisiones pueden tener en el planeta.
- Cuida tu ropa: La producción de ropa ha aumentado mientras que la calidad de los textiles ha disminuido. Cuida la ropa que ya tienes lavándola con agua fría o en ciclo delicado, usando detergentes suaves, y secándola a baja temperatura. Y con la ropa que ya no necesitas, considera donarla en lugar de botarla.
- La “moda rápida”: Considera los costos ambientales de comprar ropa que no necesitas, especialmente de marcas de moda rápida o “fast fashion” cuyos modelos de negocio se basan en producir nuevas colecciones lo más rápido posible. Según el Instituto de Recursos Mundiales, fabricar un solo par de vaqueros o “jeans” produce tantos gases de efecto invernadero como conducir un automóvil por 80 millas.










