Miami, FL, jueves 28 de agosto de 2025.
Entre edificios bien cuidados de Miami Beach, hay un condominio que se ha convertido en la vergüenza de la cuadra con un pleito que ya terminó en los tribunales.
En Miami Beach, un condominio pequeño terminó atrapado entre grietas, violaciones de código y disputas entre vecinos. Y no es un caso aislado: quejas similares se repiten con frecuencia. Te decimos qué herramientas tienen los propietarios para enfrentar conflictos como este.
Entre los edificios bien cuidados de la avenida Byron en Miami Beach, un condominio de solo ocho unidades se ha convertido en una mancha en la cuadra.
La estructura está apuntalada, con cinta de precaución en la entrada, paredes agrietadas y parches sin pintar. Evidencia de reparaciones frenadas tras la colocación de una orden temporal de suspensión de obras que la ciudad dice fue emitida porque la nueva junta busca reemplazar al ingeniero contratado por la junta anterior para completar un informe de recertificación de los 40 años, que exigió Miami Beach en el 2021.
Jose M. Vazquez, ingeniero civil estructural contratado por la junta anterior, aseveró que «el building department dijo que necesitaba que esa inspección de los 40 años estuviera avalada por un ingeniero estructural».
La elección de este ingeniero es solo uno de los muchos puntos de discordia entre vecinos, cuyas peleas constantes y acusaciones han llevado al edificio por un camino oscuro.
La actual junta no quiso comentar al respecto. El condominio aun no pasa la recertificación requerida y tiene tres violaciones al código abiertas ante el magistrado especial de la ciudad. Ese es un funcionario con poder legal para ordenar correcciones inmediatas a violaciones de códigos de construcción. Si no cumplen, las multas aumentan rápidamente.
Fueron tantas las disputas internas en el condominio que un juez nombró un receiver o administrador judicial para garantizar una resolución justa para todas las partes.
Mirna Escalona, ex secretaria de la junta de vecinos, aclara que «cobraba 10 mil dólares mensuales».
Durante ese proceso, se aprobó un “special assessment” que obliga a cada dueño a pagar $1,700 adicionales al mes para hacer las reparaciones necesarias… pero esas no se han completado. El receiver ya no está y las disputas siguen».
Las quejas de estos residentes no son únicas; en Telemundo 51 Responde las escuchamos todo el tiempo. Y aunque nosotros no podemos solucionarlas, los dueños sí tienen opciones. En Florida, pueden ir al Departamento de Regulación Profesional, (DBPR) para arbitraje, organizar un recall para sacar a la junta, buscar una mediación privada o incluso llevar el caso a los tribunales. Claro, todo eso significa más gastos -que al final- terminan pagando los mismos propietarios, mientras siguen viviendo en condiciones lejos de ideales.
Para comunicarte con el DBPR puedes llamar al 800-226-9101. Si la agencia determina que la junta violó una regla y la multa, al final los dueños son quienes pagan. Y ojo, así como recibimos quejas de condominios, también hemos escuchado muchos casos donde los residentes se organizan, dejan a un lado las disputas y sacan adelante el edificio por el bien de todos. En este caso, le dejamos (TELEMUNDO 51) un recado al nuevo abogado de este condominio pero no recibimos respuesta.
Fuente: Myriam Masihy, TELEMUNDO 51








