Miami, FL, lunes 17 de agosto de 2026.
El martes, los votantes decidirán si permiten que la ciudad se asocie con una empresa privada para devolver a su antiguo esplendor este singular estadio ubicado en Virginia Key, frente al centro de Miami.
El Miami Marine Stadium, considerado una obra maestra de la arquitectura brutalista de mediados del siglo XX por su icónico techo de concreto y su impresionante vista de la ciudad, abrió sus puertas en 1963 como la única sede del país para carreras de lanchas de alta potencia y se convirtió en un importante símbolo del sur de Florida.
La joya histórica, diseñada por un refugiado cubano, sirvió como escenario para la película Clambake de Elvis Presley en 1967 y fue un lugar emblemático para artistas como Gloria Estefan y el fallecido Jimmy Buffett, quien llegó a presentarse sobre un escenario flotante y móvil.
Pero desde que cerró en 1992 tras sufrir graves daños durante el huracán Andrew, el recinto con capacidad para 6,500 personas ha caído en el abandono. Hoy permanece cercado y cubierto de grafitis, pese a estar inscrito en el Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos.
El martes, los votantes decidirán si permiten que la ciudad se asocie con una empresa privada para devolver a su antiguo esplendor este singular estadio ubicado en Virginia Key, frente al centro de Miami.
El presidente Richard Nixon y Sammy Davis Jr. compartieron escenario en el estadio durante un acto de campaña en 1972 en apoyo a la reelección de Nixon. El recinto también acogió servicios religiosos de Pascua al amanecer y celebraciones en honor a la Virgen de la Caridad del Cobre, una advocación mariana venerada por muchos cubanos y cubanoamericanos.
“Encapsuló una etapa de Miami increíblemente única y con una historia extraordinaria que conecta con todos los habitantes de la ciudad”, dijo el comisionado de Miami Damian Pardo. “Es un lugar que conecta con Miami de una manera muy profunda y personal”.
AP










