Miami, FL., domingo 23 de agosto de 2026 (Por Eduardo A. Hapke/Negocios Magazine). – ¿Cuántas horas de trabajo pierden los ejecutivos contestando correos electrónicos innecesariamente largos o participando en reuniones que podrían haberse resuelto en pocos minutos? Para algunos de los líderes de las compañías más importantes del mundo, la respuesta está en transformar radicalmente la manera de comunicarse.
Roland Busch, presidente y CEO de Siemens, dirige una de las mayores compañías industriales y tecnológicas del mundo y ha desarrollado un estilo de gestión basado en la velocidad, la simplificación y la eliminación de procesos que considera innecesarios.
Busch puede recibir alrededor de 200 correos electrónicos por día, pero intenta mantener su bandeja de entrada por debajo de los 100 mensajes. Una de sus estrategias consiste en responder rápidamente y utilizando la menor cantidad posible de palabras.
En muchos casos, su respuesta puede reducirse simplemente a dos letras: “OK”. En otros, una decisión puede resumirse en un contundente “No”.
La filosofía detrás de este comportamiento es sencilla: si una decisión puede comunicarse claramente con una palabra, agregar varios párrafos no necesariamente aporta valor.
Menos reuniones, más decisiones
La misma lógica se extiende a su agenda.
Busch ha explicado que no mantiene necesariamente reuniones individuales recurrentes con todos sus colaboradores directos. En cambio, aplica una política de disponibilidad: cuando alguno de sus ejecutivos necesita discutir un asunto importante, puede acercarse a él.
El objetivo es evitar llenar automáticamente el calendario con reuniones simplemente porque existe la costumbre corporativa de celebrarlas semanal o mensualmente.
Su formación académica puede ayudar a explicar este estilo. Busch tiene un doctorado en Física y aplica al management una lógica similar a la utilizada para resolver problemas científicos: identificar las variables fundamentales, eliminar aquello que no resulta esencial y concentrarse en encontrar una solución.
En una organización de la dimensión de Siemens, esa capacidad de simplificación adquiere especial importancia. El tiempo de un CEO, pero también el de sus principales ejecutivos, representa un recurso limitado.
Jensen Huang aplica una filosofía similar
El enfoque encuentra paralelismos con el estilo de liderazgo de Jensen Huang, cofundador y CEO de Nvidia.
Huang ha explicado públicamente que tiene decenas de reportes directos y que no considera necesario mantener reuniones individuales periódicas con cada uno. Prefiere que información relevante pueda ser compartida ampliamente y que los problemas sean abordados cuando realmente necesitan atención.
Aunque Siemens y Nvidia pertenecen a industrias diferentes, ambos ejecutivos parecen llegar a una conclusión semejante: cada reunión innecesaria y cada proceso de comunicación excesivamente complejo tiene un costo para la organización.
Pero el modelo también genera cuestionamientos.
¿Eficiencia o pérdida de comunicación?
Una respuesta de una sola palabra puede resultar extraordinariamente eficiente para quien la envía, pero no necesariamente para quien la recibe.
En redes sociales, algunos profesionales reaccionaron al estilo de Busch señalando precisamente este problema. Un usuario comentó que después de intentar durante una semana responder de manera extremadamente breve, parte de su equipo interpretó que estaba molesto con ellos. Finalmente tuvo que explicar por qué había cambiado su manera de comunicarse.
Otros cuestionaron la eliminación de las reuniones individuales, argumentando que los encuentros entre líderes y colaboradores no sirven solamente para tomar decisiones. También permiten ofrecer feedback, detectar problemas, desarrollar talento y construir cultura empresarial.
Ahí probablemente se encuentre la verdadera lección para los empresarios.
La eficiencia no significa necesariamente eliminar reuniones o contestar todos los emails con un “OK”. Significa preguntarse qué conversaciones realmente necesitan una hora, cuáles pueden resolverse en diez minutos y cuáles requieren solamente una respuesta de dos letras.
Busch y Huang administran organizaciones extraordinariamente complejas. Su estilo demuestra que, en determinados niveles de liderazgo, simplificar también puede convertirse en una ventaja competitiva.
En un mundo empresarial saturado de emails, videollamadas y reuniones, quizá uno de los recursos más valiosos que puede proteger un CEO no sea solamente el capital de su compañía, sino el tiempo de las personas que trabajan en ella.








