Redacción/ Miami.
Los organismos que controlan el negocio se están poniendo duros. Con el punto de mira en los abusos que las empresas ejercen contra sus clientes, Wells Fargo, el tercer banco más importante de Estados Unidos, tendrá que explicar cómo es su conducta y su acercamiento a los clientes tras una investigación que lo ha puesto al borde del precipicio que supondría una multa de 1.000 millones de dólares.
La causa es la supuesta aplicación de comisiones injustas en los créditos por la compra de una vivienda y por sugestionar a sus clientes para que adquirieran seguros de automóvil que no necesitaban. La sanción se anunciará a lo largo del día de hoy, únicamente siete días después de que la entidad financiera anunciara sus resultados del primer trimestre. En esa información, Wells Fargo ya anunció que la Administración estadounidense le había pedido ese dinero por la investigación que estaba llevando a cabo.
No obstante, este escándalo no es el primero que envuelve a la entidad financiera estadounidense. En septiembre de 2016 se pudo saber que el banco creó 3,5 millones de cuentas de sus clientes sin que estos lo supieran con el fin de recibir pagas extras. El pasado año, concretamente en julio, también se produjo una nueva disculpa por parte de Wells Fargo a causa del cobro a más de medio millón de personas, clientes del banco, por seguros de automóvil que no necesitaban.










