“Puede que la inflación esté disminuyendo, pero el daño que causó permanecerá con nosotros durante mucho tiempo”, afirmó el fundador y presidente de Debt.com Howard Dvorkin.
El año 2023 ha sido un año difícil respecto a la inflación en Estados Unidos. Se ha observado que las tasas de inflación entre el año 2021 y lo que va del 2023 son las más altas registradas en años. Esta situación ha desencadenado una serie de problemáticas financieras que se han extendido por todo el país. Los precios de bienes y servicios han experimentado un aumento significativo, lo que ha impactado negativamente en el poder adquisitivo de los ciudadanos y ha generado preocupaciones en torno a la estabilidad económica.
Pero lo más importante es que esta escalada de precios ha tenido un impacto significativo en la salud de la población. Con el aumento de los costos de los servicios de atención médica, muchas personas se han visto obligadas a restringirse en la búsqueda de citas médicas y chequeos preventivos, lo que ha generado graves problemas de salud a lo largo del país. La preocupación por los gastos médicos se ha convertido en una carga adicional para las familias, y la difícil situación económica ha llevado a decisiones difíciles en materia de atención médica.
La encuesta sobre deudas médicas de 2023 de Debt.com muestra algunos aumentos preocupantes con respecto a sus resultados de 2022:
Este año, el 67 % expresó que “la inflación hizo más difícil pagar las facturas médicas”. Se trata de un aumento significativo con respecto al 57 % del año anterior.
Casi un tercio (32 %) dijo que sus facturas médicas estaban en proceso de cobranza este año. El año pasado, solo fue el 28 %.
Lo más preocupante de todo es que el 34 % admitió que ha estado “evitando la atención médica debido a las deudas”, en comparación con el 28 % en 2022.
“Puede que la inflación esté disminuyendo, pero el daño que causó permanecerá con nosotros durante mucho tiempo”, afirmó el fundador y presidente de Debt.com Howard Dvorkin, contador público. “La deuda médica era un problema creciente antes de la inflación, incluso antes de la pandemia. Ahora se está convirtiendo en una crisis”.
El problema está tan generalizado que ya no es una enfermedad grave que causa problemas financieros. Son citas regulares con los médicos, incluso más que ir al hospital o a la sala de urgencias:
Principal fuente de deuda médica en el 2023
- Visita al médico: 21 %
- Hospitalización: 17 %
Principal fuente de deuda médica en el 2020
- Visita al médico: 15 %
- Hospitalización: 25 %
La única buena noticia de la encuesta de Debt.com de este año es que la suma de la deuda médica es inferior a la de años anteriores.
Suma de la deuda médica en el 2023
- Menos de $500: 56 %
- $1,000 a $5,000: 15 %
Suma de la deuda médica en el 2020
- Menos de $500: 20 %
- $1,000 a $5,000: 34 %
Dvorkin considera que estos resultados muestran que los estadounidenses están tan estresados económicamente que ya no pueden permitirse ni siquiera la atención médica más básica. “La deuda médica no se da de forma aislada. Es muy probable que las visitas al médico se hayan vuelto más difíciles de pagar porque los estadounidenses tienen muchas otras deudas con las que hacen malabares. Los saldos de las tarjetas de crédito se acercan a niveles no vistos en décadas, y los préstamos estudiantiles no se están reduciendo. Si agregamos las revisiones periódicas, es un problema acumulativo y generalizado”.
Peor aún, Dvorkin afirma que estas cifras revelan que los estadounidenses desconocen los métodos comprobados que ayudan con las deudas médicas, desde los planes de pago hasta la liquidación de deudas.
La generalizada preocupación de los ciudadanos frente a un servicio de salud costoso, que no todos pueden costear, se ha agravado aún más en medio de la crisis de la inflación. A pesar de que existen programas de asistencia destinados a ayudar a las personas a pagar sus cuentas médicas, es preocupante que muchas desconozcan su existencia y opten, en cambio, por restringir sus visitas al médico.
Aunque la inflación disminuye, persisten rezagos de su punto más alto. Muchas personas aún lidian con deudas adquiridas durante ese período, comenzando apenas a recuperarse financieramente. Esto seguirá afectando las finanzas personales y familiares, así como la salud de los estadounidenses.
Fuente: Debt.com
Informe: Sebastián Marín Jaramillo











